
El humo generado por los incendios forestales que afectan varias provincias de Canadá continúa desplazándose hacia Estados Unidos, donde ha deteriorado la calidad del aire en la región de los Grandes Lagos y el Medio Oeste.
Las autoridades han emitido alertas para millones de personas debido a la elevada concentración de partículas contaminantes en la atmósfera. Las condiciones meteorológicas han favorecido el transporte del humo a cientos de kilómetros de los focos de incendio, provocando cielos cubiertos por una densa neblina y reduciendo la visibilidad en varias ciudades.
Además, las autoridades sanitarias recomendaron limitar las actividades al aire libre, especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Los incendios, impulsados por las altas temperaturas y la sequía, mantienen movilizados a los equipos de emergencia en distintas zonas de Canadá. Mientras continúan las labores para contener las llamas, especialistas advierten que la calidad del aire podría seguir deteriorándose en los próximos días si persisten las condiciones climáticas actuales.