En lo que va de 2026 se han registrado 609 homicidios en el país, entre hechos delictivos, acciones legales y conflictos sociales.
Según lo explicado por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, casi tres de cada cuatro homicidios vinculados a conflictos sociales ocurrieron durante riñas entre ciudadanos. Otro 19% respondió a conflictos pasionales, y el resto a otras causas.
En la actualidad, la tasa de homicidios se ubica en 6.98 por cada 100 mil habitantes, una reducción acumulada del 44.3% respecto a 2023, cuando alcanzaba 12.54. Además, 29 provincias mantienen tasas de un solo dígito, y los niveles actuales también son inferiores a los registrados entre 2023 y 2025.
Sin embargo, la reducción de la violencia sigue siendo un desafío permanente que obliga a revisar estrategias y fortalecer los protocolos de seguridad.
Raful insistió en que prevenir la violencia no depende únicamente de la Policía o de las autoridades; también depende de la educación del ciudadano común. Por eso, el Gobierno continuará impulsando iniciativas como las Mesas Locales de Seguridad, el proyecto de Ley de Convivencia Ciudadana y la campaña Inquebrantables, dirigida a fortalecer valores y proyectos de vida en niños y jóvenes.
En materia de seguridad, los delitos de mayor impacto han disminuido, respaldados por más de un millón setecientas mil acciones preventivas, la ejecución de más de tres mil órdenes de arresto, cientos de allanamientos y la incautación de casi seiscientas armas de fuego.
Reducir la violencia depende de construir una sociedad donde una discusión no termine convirtiéndose en una estadística más.