
Una nueva tendencia surgida en Europa ha comenzado a llamar la atención en redes sociales: el llamado hobby dogging, práctica en la que personas simulan pasear un perro invisible como forma de ocio, ejercicio o expresión creativa.
El fenómeno ha ganado visibilidad principalmente en Alemania y otros países europeos, donde jóvenes y adultos comparten videos caminando con correas vacías, interactuando con “mascotas” imaginarias y recreando rutinas típicas de quienes sacan a pasear a sus perros.
La dinámica es sencilla: la persona actúa como si llevara un perro real, utilizando accesorios como correas, arneses o incluso bolsas para desechos, aunque no haya ningún animal presente.
Algunos participantes explican que se trata de una actividad lúdica, una forma de ejercicio o una experiencia social alternativa. Otros lo consideran una expresión artística o performática que juega con la imaginación y rompe con la rutina.
En plataformas digitales, los videos muestran a personas deteniéndose para que el “perro” huela el suelo, simulando que tiran de la correa o interactuando con transeúntes sorprendidos.
La tendencia ha generado reacciones divididas. Mientras algunos usuarios la ven como una manifestación inofensiva y creativa, otros la cuestionan y la consideran una excentricidad propia de la cultura viral.
Especialistas en comportamiento social señalan que este tipo de prácticas pueden entenderse como formas de socialización alternativa en entornos urbanos, donde las redes sociales amplifican actividades que antes habrían pasado desapercibidas.
Por ahora, el hobby dogging continúa expandiéndose en internet, sumándose a la lista de fenómenos virales que combinan creatividad, performance y cultura digital.