
El diputado oficialista Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro, afirmó este domingo que se encuentra “bien” y “tranquilo” tras los bombardeos estadounidenses que derivaron en la captura de su padre, y aseguró que el chavismo no se mostrará débil ante el nuevo escenario político.
Maduro Guerra, conocido como “Nicolasito”, reiteró un llamado a la movilización popular y sostuvo que su familia y el movimiento oficialista se mantendrán firmes. “Nos van a ver en la calle, al lado de este pueblo, levantando las banderas de la dignidad. Nos quieren ver débiles, no nos van a ver débiles”, expresó en el mensaje grabado.
En su intervención, el parlamentario aseguró que el chavismo superará la crisis actual y lanzó advertencias dirigidas a sectores internos. “No van a poder (…) de esta vamos a salir”, afirmó, al tiempo que insistió en la fortaleza de su entorno familiar. En uno de los pasajes más enfáticos del audio, sostuvo que “la historia dirá quiénes fueron los traidores, la historia lo develará”, en alusión a reportes que apuntan a la existencia de un presunto espía dentro del círculo cercano del poder.
Maduro Guerra también figura entre los acusados en una corte federal de Nueva York, donde enfrenta cargos similares a los imputados a su padre, relacionados con terrorismo y narcotráfico, según expedientes judiciales estadounidenses.
La captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, provocó una inmediata reacción del chavismo, que comenzó a movilizar a su militancia desde el mismo sábado. Marchas y concentraciones se han registrado en Caracas y otras ciudades en rechazo a la acción de Estados Unidos.
Tras la detención del mandatario, el Tribunal Supremo venezolano ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma el poder de forma interina, con respaldo de las fuerzas armadas. Mientras tanto, el escenario político permanece marcado por la incertidumbre, las tensiones internas y las expectativas sobre los próximos pasos judiciales y diplomáticos en el caso del presidente detenido.