El hambre en el mundo registró una ligera disminución durante 2025, aunque todavía afecta a 645 millones de personas, equivalentes al 7.8 % de la población mundial, según el más reciente informe elaborado por varias agencias de las Naciones Unidas.
El estudio señala que, por tercer año consecutivo, la cantidad de personas que padecen subalimentación mostró una leve mejoría. Sin embargo, el ritmo de reducción sigue siendo insuficiente para cumplir con el objetivo internacional de erradicar el hambre antes de 2030.
El documento destaca que América Latina y el Caribe mantienen avances sostenidos, con una disminución del número de personas afectadas, mientras que África continúa siendo la región con la mayor carga de hambre a nivel mundial.
Las agencias de la ONU atribuyen la persistencia de la inseguridad alimentaria a factores como los conflictos armados, el cambio climático, las crisis económicas y el elevado costo de los alimentos, elementos que limitan el acceso a una alimentación adecuada para millones de familias.
El informe advierte que, de mantenerse la tendencia actual, más de 500 millones de personas seguirán padeciendo hambre en 2030, por lo que insta a los gobiernos y organismos internacionales a reforzar las políticas destinadas a garantizar la seguridad alimentaria y el acceso a dietas saludables.