
Un equipo internacional con participación de investigadores catalanes describió el esqueleto más antiguo y completo conocido hasta ahora de Homo habilis, con una antigüedad superior a los dos millones de años y un estado de conservación excepcional.
El hallazgo fue realizado en East Turkana, en el norte de Kenia, y representa la mejor evidencia postcraneal obtenida hasta la fecha de esta especie humana extinta que probablemente fue ancestro del Homo erectus.
El estudio fue publicado en la revista científica The Anatomical Record y contó con la participación de varias instituciones, entre ellas el Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (IPC-CERCA). Los investigadores señalaron que el descubrimiento aporta evidencias clave para comprender la biología y la evolución de los primeros humanos.
El conjunto de restos incluye ambas clavículas, fragmentos de escápula u omóplatos, los dos húmeros, los huesos del antebrazo (radios y cúbitos), fragmentos de la pelvis y parte del sacro. A estos huesos se suma un conjunto casi completo de dientes mandibulares, lo que permitió a los científicos asignar todos los restos al mismo individuo con alto grado de certeza.
Antes de este hallazgo, solo se habían identificado unos pocos individuos de Homo habilis con huesos claramente asociados a restos dentales diagnósticos, lo que limitaba la comprensión de su anatomía.
El análisis del esqueleto indica que muchos rasgos de las extremidades se asemejan a los de Homo erectus y a especies posteriores del género Homo, aunque este ejemplar era más bajo, menos robusto y con brazos más largos y fuertes.
De acuerdo con los datos obtenidos, este individuo medía aproximadamente 160 centímetros de estatura y pesaba entre 30,7 y 32,7 kilogramos. Estas características confirman que, aunque compartía similitudes con especies humanas posteriores, conservaba una constitución más ligera y adaptada a un entorno distinto.
