
Una serie de estudios recientes ha puesto el foco en los beneficios específicos de la creatina en la salud de las mujeres, ampliando el alcance de este suplemento más allá del ámbito deportivo.
Tradicionalmente asociada al aumento de fuerza, potencia y recuperación muscular, la creatina —un suplemento de bajo costo y amplia disponibilidad— también podría aportar ventajas relevantes en la salud cerebral, ósea y emocional, según diversas investigaciones recopiladas por The Conversation.

Su función principal es ayudar a regenerar el ATP, la principal fuente de energía de las células, lo que explica su impacto en el rendimiento físico. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que sus efectos positivos podrían ser especialmente relevantes para las mujeres en distintas etapas de la vida.
Los estudios señalan que las mujeres almacenan proporcionalmente más creatina en los músculos que los hombres, lo que podría hacer que la respuesta al suplemento sea más lenta o diferente. A esto se suman factores biológicos y hormonales que influyen a lo largo del tiempo, como los cambios asociados al ciclo menstrual, el embarazo, la menopausia y el envejecimiento.
Entre los desafíos más comunes se encuentran la pérdida progresiva de masa muscular y densidad ósea, la disminución del metabolismo, la reducción de los niveles de energía y ciertas dificultades de concentración. En este contexto, la creatina aparece como una posible herramienta complementaria para mitigar algunos de estos efectos.
Las investigaciones destacan que la combinación de ejercicios de resistencia con la ingesta diaria de creatina puede ser particularmente beneficiosa. En concreto, consumir entre 3 y 5 gramos diarios durante varias semanas permite mantener la calidad del entrenamiento, mejorar la función muscular y sostener la fuerza, especialmente en mujeres de edad media y avanzada.

Más allá del músculo, los estudios también analizaron el impacto de la creatina en la salud cerebral y el bienestar emocional. En mujeres jóvenes, por ejemplo, se observaron mejoras en la memoria y la concentración, especialmente tras períodos de falta de sueño.
Uno de los hallazgos más llamativos tiene que ver con la salud mental. Un estudio citado señala que la ingesta de 5 gramos diarios de creatina, combinada con tratamiento antidepresivo, logró reducir de manera más significativa los síntomas de la depresión en comparación con el uso exclusivo de fármacos.

Los expertos advierten que, para aumentar de forma significativa las reservas de creatina en el cerebro, la dosis podría ser mayor, situándose entre 5 y 10 gramos diarios, siempre bajo supervisión profesional. En general, la creatina es considerada segura para personas sanas, aunque se recomienda consultar con un especialista antes de iniciar su consumo regular.
En conjunto, la evidencia sugiere que la creatina podría convertirse en un aliado clave para la salud integral de las mujeres, no solo por su impacto físico, sino también por sus posibles efectos positivos en el estado de ánimo, el sueño y la función cognitiva. Su bajo costo y fácil acceso refuerzan el interés científico en seguir explorando su potencial en distintos grupos etarios y contextos de salud.
Fuente: Actualidad.