
Desde el año pasado, Haití pasó a ocupar el primer lugar como país de origen del mayor monto promedio por transacción de remesas enviadas a la República Dominicana, desplazando a Suiza y superando a naciones como España y Alemania, que antes de 2024 se mantenían entre las tres primeras posiciones.
En 2025, cada envío de remesa procedente de Haití hacia territorio dominicano promedió 661.8 dólares, por encima de los 606.5 dólares registrados desde Suiza y de los 414.4 dólares provenientes de Alemania, según datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD).
A pesar de la crisis de violencia que afecta al vecino país, el valor promedio de las remesas enviadas desde Haití continúa en aumento. Ya en 2024 había alcanzado los 559.5 dólares por transacción, lo que permitió desplazar a Alemania (379.3 dólares) y a España (368.1 dólares), países que en 2023 ocupaban el segundo y tercer lugar, respectivamente, solo por detrás de Suiza.
En los primeros dos meses del presente año, Suiza recuperó el primer puesto con un promedio de 647.7 dólares por envío, mientras que Haití se mantiene en una cercana segunda posición con 609 dólares, de acuerdo con el BCRD.
El incremento en el monto promedio de las remesas provenientes de Haití podría estar relacionado, en parte, con la presencia de estudiantes haitianos en instituciones dominicanas. Según la Encuesta de Gastos de Estudiantes Extranjeros (EGEE) 2023-2024 del Banco Central, el 51.7 % de los estudiantes extranjeros en el país son de nacionalidad haitiana, con un gasto mensual promedio —académico y no académico— de 1,258.1 dólares.

Este comportamiento también sugiere un cambio en el perfil de los envíos, con transferencias menos frecuentes pero de mayor valor, lo que podría estar vinculado a necesidades específicas como el pago de matrículas, alquileres y manutención. Asimismo, refleja una mayor dependencia de ciertos segmentos de la población extranjera en el país de remesas más sustanciales para cubrir compromisos económicos.
En ese contexto, el flujo de remesas desde Haití adquiere una relevancia creciente dentro de la economía dominicana, no solo por su volumen, sino por el impacto que tiene en sectores como la educación, el comercio y los servicios. Este patrón podría mantenerse en la medida en que continúe la movilidad estudiantil y laboral entre ambos países, así como las condiciones económicas que impulsan el envío de recursos.