
Haità cumple este viernes 7 de febrero cuatro años sin un Gobierno elegido en las urnas, en un contexto de crisis agravada por la inseguridad, el deterioro humanitario y la falta de estabilidad polÃtica, a pesar de que el Gobierno de transición prometió celebrar elecciones en 2025.
El 7 de febrero marca tradicionalmente la investidura presidencial en el paÃs, pero desde 2018 esta fecha ha estado marcada por protestas opositoras y la violencia de las bandas armadas. En esta ocasión, las amenazas de estos grupos obligaron a las autoridades a reforzar la seguridad. Aunque no es un dÃa festivo, muchas instituciones públicas y privadas optan por cerrar ante el temor a represalias.
Por otro lado, el Consejo Presidencial de Transición (CPT), establecido el año pasado, proyectó un referéndum para reformar la Constitución y la celebración de comicios generales en 2025, con el objetivo de restablecer una estructura gubernamental formal. No obstante, persiste el escepticismo, especialmente en la región de Puerto PrÃncipe, donde las bandas controlan el 85 % del territorio y actúan con impunidad.
Las últimas elecciones en Haità se realizaron entre 2015 y 2016, en un proceso que culminó con la elección de Jovenel Moïse, quien asumió el poder en 2017. Sin embargo, su mandato estuvo rodeado de controversia hasta su asesinato en 2021. Actualmente, se llevan a cabo exámenes de contratación para responsables de oficinas electorales y visitas de supervisión en el paÃs, mientras se espera la aprobación del calendario electoral.
Una crisis de seguridad sin freno
A pesar del despliegue de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) liderada por Kenia desde junio de 2024, la violencia no ha cesado. Las bandas continúan expandiendo su control, perpetrando masacres y obligando a miles de personas a huir de sus hogares. Muchos desplazados viven en condiciones precarias, mientras otros intentan emigrar a paÃses como Estados Unidos y México en busca de mejores oportunidades.
En paralelo, las autoridades judiciales intensificaron las detenciones de policÃas y exfuncionarios sospechosos de colaborar con estos grupos armados. El gran reto del actual Gobierno es completar la transición polÃtica, tras la dimisión del primer ministro Ariel Henry en febrero de 2024. Henry, quien asumió tras el asesinato de Moïse sin haber sido electo, intentó posponer las elecciones hasta agosto de 2025, lo que desató una nueva ola de violencia y llevó a su salida del poder.
Ahora, el paÃs se enfrenta a un desafÃo monumental: restaurar el orden, garantizar la seguridad y lograr que las elecciones de 2025 se lleven a cabo en medio de un clima de extrema inestabilidad.