El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió a Pakistán y Afganistán que reduzcan la tensión militar y opten por la vía diplomática, tras enfrentamientos fronterizos que han dejado más de 50 muertos.
La solicitud fue difundida por su portavoz, Stéphane Dujarric, quien exhortó a ambas partes a respetar el Derecho Internacional y proteger a la población civil.
Las autoridades afganas bajo control talibán informaron ataques contra objetivos militares en territorio paquistaní, alegando “reiteradas violaciones fronterizas”. Horas después, explosiones sacudieron Kabul cerca de la 1:50 a. m., con al menos ocho detonaciones reportadas por residentes.
El Ministerio de Defensa afgano indicó que las operaciones se extendieron a cinco provincias del este. El portavoz Zabihullah Mujahid afirmó que la ofensiva respondió a acciones del ejército paquistaní en la Línea Durand, frontera histórica de más de 2,600 kilómetros.
Desde Islamabad, el gobierno negó capturas o bajas en sus filas. Mosharraf Ali Zaidi calificó las afirmaciones afganas de “fantasía”.
sostuvo que su reacción fue inmediata y que causó “numerosas bajas en el lado afgano”. El portavoz de Exteriores, Tahir Andrabi, defendió bombardeos previos como “ataques de precisión” contra campamentos insurgentes.
La violencia en la frontera se ha intensificado en los últimos meses, con operaciones aéreas, denuncias cruzadas y víctimas civiles en ambos lados.