El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, alertó este miércoles que el conflicto contra Irán atraviesa una “etapa crítica” y subrayó la necesidad de garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta.
En una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, Wang describió la coyuntura como una “transición entre el conflicto y la paz”, asegurando que se abre una “ventana para la paz”. Al mismo tiempo, insistió en que debe respetarse la soberanía de Irán, pero sin comprometer la libertad de tránsito marítimo.
Araghchi, por su parte, expresó que Teherán espera que Pekín juegue un papel activo en los esfuerzos diplomáticos y reiteró la disposición de su país a buscar una solución “racional y realista”.
Las declaraciones se producen en medio de la tensión generada por el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, medida que ha incrementado la incertidumbre sobre el suministro energético global y los riesgos en el estrecho de Ormuz.
China ha intensificado sus contactos diplomáticos en la región, presentándose como mediador y promotor del diálogo, en un contexto en el que las negociaciones entre Washington y Teherán siguen sin avances significativos.