El primer ministro de Perú, Gustavo Adrianzén, afirmó este domingo que la presidenta Dina Boluarte es víctima de un “acoso fiscal sistemático e ilegal”, en lo que calificó como una persecución judicial con tintes políticos que busca desestabilizar su gobierno y propiciar un “golpe blanco”.
En una columna publicada en el diario oficial El Peruano, Adrianzén expresó su preocupación por lo que considera excesos del Ministerio Público y parte de la prensa, señalando que la mandataria es objeto de ataques constantes, incluso “en su condición de mujer”.
“Estas agresiones son intolerables y apuntan, desde una facción de la prensa y un grupo específico de la Fiscalía, a desprestigiar a la presidenta y minar la institucionalidad”, afirmó el primer ministro, quien agregó que estos intentos de vacancia se disfrazan de acciones legales, pero buscan debilitar la gobernabilidad.
El jefe del gabinete también cuestionó que cada domingo se emitan reportajes televisivos contra Boluarte y miembros del Ejecutivo, sugiriendo que el Ministerio Público no protege la confidencialidad de las investigaciones.
Ante este escenario, el Ejecutivo presentó una demanda competencial ante el Tribunal Constitucional (TC), solicitando que se establezcan claramente las causales por las cuales se puede investigar a la presidenta. Adrianzén recordó que, según el artículo 117 de la Constitución peruana, Boluarte solo puede ser acusada por cuatro delitos específicos, entre ellos traición a la patria e impedir elecciones.
El primer ministro expresó su confianza en que el TC contribuirá a fortalecer la gobernabilidad y aseguró que el país no merece que sus instituciones “sean marionetas de intereses oscuros”.