Gobierno destaca solidez económica y medidas ante impacto de conflictos en Medio Oriente

El Gobierno de República Dominicana evalúa el impacto de los conflictos en Medio Oriente y prevé RD$12,000 millones en subsidios a combustibles. Mantiene sólidos fundamentos macroeconómicos y continúa priorizando la protección social.

El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, afirmó que la estrategia Meta RD 2036 se ha consolidado como un espacio efectivo de coordinación entre el sector público y privado, orientado a transformar la estructura productiva y acelerar el crecimiento económico con resultados concretos.

Durante el Consejo de Ministros, las autoridades también evaluaron la preparación del país ante los efectos de los conflictos en Medio Oriente, señalando que la situación ha provocado alta volatilidad en el mercado energético internacional.

En ese contexto, informaron que el presupuesto nacional contempla unos RD$12,000 millones para subsidios a los combustibles, estimados con base en un precio del petróleo WTI de US$65.

Además, indicaron que se han identificado más de RD$10,000 millones adicionales que podrían ser reasignados en caso de ser necesario.

El Gobierno destacó que la República Dominicana mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos, con reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones, adecuados niveles de liquidez y acceso a financiamiento en mercados locales e internacionales.

Asimismo, señalaron que los depósitos del sector público superan los RD$300,000 millones entre el Banco Central y el Banco de Reservas, mientras que los ingresos fiscales se sitúan alrededor de RD$4,000 millones por encima de lo proyectado, fortaleciendo la capacidad de respuesta del Estado.

El ministro de Hacienda, Magín Díaz, aseguró que el país cuenta con los amortiguadores necesarios para enfrentar choques externos, destacando la solidez de las finanzas públicas y una gestión prudente que permite preservar la estabilidad económica.

El Gobierno reiteró que continuará priorizando la protección de los sectores más vulnerables mediante el fortalecimiento de los programas sociales, así como el monitoreo constante de los precios internacionales de alimentos, insumos agrícolas y fertilizantes para mitigar su impacto en el mercado local.