
El Gobierno del presidente Donald Trump anunció este lunes la eliminación de cuatro vacunas obligatorias del calendario de inmunización infantil en Estados Unidos, como parte de una revisión de las políticas sanitarias federales.
Las vacunas contra el rotavirus, la gripe, la enfermedad meningocócica y la hepatitis A dejarán de ser obligatorias y pasarán a tener carácter opcional, quedando su aplicación sujeta a la decisión conjunta entre padres y médicos, caso por caso.
La medida entra en vigor de forma inmediata y reduce el número de enfermedades contra las que se recomienda vacunar a los niños, pasando de 18 a 11, lo que representa un cambio significativo en el sistema de salud pública del país.
El Departamento de Salud explicó que la decisión se basa, entre otros elementos, en modelos internacionales como el de Dinamarca, que cuenta con un calendario de vacunación infantil más reducido.
La decisión ha generado preocupación entre médicos y expertos en salud pública, quienes advierten que la reducción de vacunas obligatorias se ha realizado sin un debate público amplio ni una revisión transparente de los datos científicos disponibles, lo que —según sostienen— podría aumentar los riesgos sanitarios para la población infantil.
Este año, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ya habían aplicado parcialmente este enfoque en vacunas como la del covid-19 y la hepatitis B para determinados grupos.