
Tesla reportó este miércoles una fuerte caída del 46 % en sus beneficios netos durante 2025, quedando en 3,794 millones de dólares, en comparación con el año anterior. La baja está vinculada, en gran parte, a la disminución de ingresos por la venta de sus vehículos eléctricos.
Según el informe financiero de la compañía, las ventas de automóviles dejaron 69,526 millones de dólares, lo que representa una reducción del 10 % respecto a 2024. Este retroceso impactó directamente en los beneficios netos, pese a que Tesla sigue siendo una de las marcas líderes en el sector de vehículos eléctricos a nivel global.
Al sumar otras fuentes de ingresos como servicios, sistemas de almacenamiento de energía y productos adicionales, Tesla alcanzó un total de 94,827 millones de dólares en ingresos globales, una baja del 3 % frente al año anterior.
La empresa no detalló en su comunicado los factores exactos detrás de la caída, pero analistas apuntan a una combinación de menor demanda, competencia creciente y reducción de precios en varios modelos como posibles causas.
A pesar del retroceso en ganancias, Tesla continúa invirtiendo en innovación y expansión, especialmente en áreas como baterías, almacenamiento energético y software de conducción autónoma, lo que podría marcar la recuperación de sus resultados financieros en los próximos años.