
El alcalde Francisco Peña explicó este jueves que la decisión de retirar los contenedores de basura del municipio respondió a una situación crítica de insalubridad, tras detectarse en ellos restos humanos, animales muertos y desechos altamente contaminantes.
El ejecutivo municipal afirmó que, al asumir la gestión, encontró los contenedores convertidos en focos de riesgo para la salud pública y el medio ambiente. “Eso estaba lleno de contenedores y los quité todos, porque se encontraban restos humanos, perros muertos, animales y de todo”, expresó.

Peña sostuvo que el problema no se resuelve solo con infraestructura, sino con una adecuada gestión de los residuos por parte de la ciudadanía. Indicó que la basura debe sacarse en fundas y colocarse de manera correcta para su recolección, evitando convertir las vías públicas en vertederos improvisados.
Detalló que en la avenida principal del municipio la recogida se realiza cuatro veces al día: a las seis de la mañana, once del mediodía, cuatro de la tarde y entre siete y ocho de la noche, como parte de un plan para mantener la limpieza.
El alcalde hizo un llamado directo a la conciencia ciudadana y solicitó el apoyo de las iglesias y líderes religiosos para educar a la población. “Pido a sacerdotes y pastores que, en sus mensajes de paz y amor al prójimo, exhorten a la gente a no tirar basura en las calles. Que tengan compasión, porque eso genera contaminación”, enfatizó.