
Francia ha dejado claro que no aprueba ni participará en el actual conflicto en Oriente Medio, iniciado por los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán.
El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, reiteró este martes que el país no se involucrará en la guerra. "No aprobamos esta guerra… y no participaremos en ella", declaró Barrot en una entrevista televisiva.
Barrot subrayó la necesidad de una "desescalada rápida" y un "cese de hostilidades", aunque destacó que esto requerirá un cambio significativo por parte de Irán. Francia también está preparándose para posibles eventualidades, brindando apoyo a Chipre y Líbano, y garantizando la protección de sus ciudadanos.
El país trabaja para asegurar la libertad de navegación en el Mar Rojo y el Golfo Pérsico, enfocándose en la seguridad del tráfico marítimo sin entrar en el conflicto.
El presidente francés, Emmanuel Macron, convocó una reunión del G7 para el miércoles con el fin de abordar las consecuencias económicas de la guerra, especialmente en los mercados energéticos. Esta será la primera discusión del G7 sobre el impacto económico del conflicto, buscando mitigar su impacto en las economías globales.