
El Gobierno de Francia informó que cerca de 40,000 hectáreas han sido consumidas por incendios forestales desde comienzos de este año, una cifra superior a la registrada en el mismo período de 2025, mientras las autoridades mantienen la alerta ante el elevado riesgo de nuevos focos.
Las autoridades también informaron el arresto de 111 personas sospechosas de estar relacionadas con el origen de distintos incendios, de las cuales una parte admitió su responsabilidad. Según el ministro, nueve de cada diez fuegos tienen origen humano, ya sea por acciones intencionales o por negligencia.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que durante esta semana el riesgo de incendios será especialmente alto en el suroeste y sureste del país, debido a la combinación de sequía, abundante vegetación y fuertes vientos.
De acuerdo con Météo-France, 27 departamentos de la Francia metropolitana se encuentran bajo riesgo elevado de incendios forestales y otros seis permanecen en alerta naranja por las altas temperaturas.
Nuñez explicó que la actual temporada presenta condiciones excepcionales, marcadas por una sequía severa, el crecimiento de la vegetación tras las lluvias registradas a finales de 2025 y factores meteorológicos que favorecen la rápida propagación del fuego.
Durante el fin de semana se registraron dos incendios de consideración. Uno de ellos afectó el departamento de Var, donde al menos 200 hectáreas resultaron calcinadas y una decena de viviendas sufrió daños. El otro se produjo en Loire-Atlantique, donde seis casas fueron alcanzadas por las llamas.
Francia permanece bajo vigilancia reforzada desde principios de julio tras registrar varias olas de calor y una serie de incendios en diferentes regiones del país. Entre los episodios más recientes figura el incendio que afectó alrededor del 10 % del bosque de Fontainebleau, uno de los espacios naturales más emblemáticos del territorio francés.
El presidente Emmanuel Macron calificó la situación como inédita y señaló que el país enfrenta una presión sin precedentes por la frecuencia e intensidad de los incendios forestales.