La muerte de Geraldo Lunas Campos, ciudadano cubano detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la instalación Camp East Montana, en Texas, fue clasificada como homicidio, según un informe forense difundido este miércoles por medios estadounidenses. El caso ha generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza y los protocolos de custodia en centros migratorios.
La autopsia estableció que el cuerpo presentaba lesiones en el cuello, pecho y rodillas, compatibles con el uso de fuerza física, y determinó que el fallecimiento se produjo por asfixia provocada por compresión del torso y el cuello. Testigos indicaron que Lunas Campos estaba esposado mientras varios guardias lo sujetaban durante el incidente.
La agencia sostuvo que Lunas Campos se resistió cuando los agentes intentaban contenerlo, versión que ha sido puesta en duda por activistas y familiares, quienes cuestionan las condiciones de restricción aplicadas en la instalación.
El caso ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre las condiciones en Camp East Montana, donde se han reportado otros fallecimientos recientes bajo custodia migratoria. Legisladores y organizaciones de derechos humanos han expresado preocupación por la seguridad de los detenidos y el acceso oportuno a atención médica.
Grupos como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) de Texas, junto a congresistas demócratas, han exigido investigaciones independientes y una revisión integral de los protocolos en el centro.
Las muertes recientes en Camp East Montana incluyen casos vinculados a presunta atención médica insuficiente y reportes de suicidio, según información de la propia agencia. Mientras avanzan las solicitudes de indagación externa, el caso de Lunas Campos se mantiene como un nuevo punto de tensión en el debate sobre el trato a migrantes bajo custodia federal.