
Florida eleva este jueves a 16 su récord de penas de muerte en un solo año al ejecutar a Bryan Fredrick Jennings, un exmarino que violó, secuestró y asesinó a una niña de seis años, con lo que sumarían seis excombatientes estadounidenses muertos por este castigo en el estado en lo que va de 2025.
Está programado que Jennings, de 66 años, reciba la inyección letal a las 18:00 horas en la Prisión Estatal de Florida, en Raiford, un pueblo al oeste de Jacksonville, por sus crímenes del 11 de mayo de 1979 contra Rebecca Kunash en Merritt Island, cerca de Cabo Cañaveral.
El sentenciado capturó a la niña mientras dormía en su casa, se la llevó en su auto, la "violó brutalmente y la asesinó", según los documentos judiciales, que señalaron que las dos primeras condenas por el crimen se revirtieron tras apelaciones, pero la tercera y última, en 1986, fue definitiva.
Con su muerte, sumarían 16 fallecidos por la pena capital este año en Florida, que acumula más de una tercera parte de los ejecutados a nivel nacional, más que ningún otro estado, y en julio rompió su récord anual, con nueve.
Asimismo, Oklahoma ejecutará este jueves a Tremane Wood por apuñalar a un joven de 19 años durante un robo en 2002 en un motel.
Una semana después de Jennings, Florida ejecutará a otro exintegrante de las Fuerzas Armadas estadounidenses, Richard Barry Randolph, un exsoldado de 63 años que el 20 de noviembre recibirá la inyección letal por matar y violar en 1998 a Minnie Ruth McCollum, trabajadora de una tienda de conveniencia en East Palatka.