Tras el paso del huracán Milton en Florida, los residentes comienzan a evaluar los estragos y pérdidas ocasionadas por el fenómeno natural. En respuesta a la situación, las autoridades locales han tomado medidas en contra de la especulación, imponiendo multas de hasta 25,000 dólares a quienes se aprovechen de la crisis. Además, han establecido una línea directa para denuncias relacionadas.
Estas acciones se originan a raíz de informes sobre posibles manipulaciones de precios y acaparamiento de productos básicos que se detectaron incluso antes de la llegada del huracán y que persisten en el período posterior al desastre.
Laura Martínez, una residente española de Sarasota, narró a EFE su odisea desde la costa oeste hasta Boca Ratón en la costa este, mencionando que tuvieron que hacer paradas en cinco estaciones de servicio antes de encontrar una con gasolina disponible.
"Lo que más me preocupa son los precios de los alimentos y otros suministros. Pagamos 200 dólares por dos tanques de propano, y cinco litros de agua potable", contó Kevin Trippings, residente del área de Tampa, que decidió quedarse en casa y no evacuar por falta de un presupuesto familiar que le permitiera pasar varios días fuera.