
Ahora que, a partir del miércoles 21, los ojos globales estarán atentos a la Feria de Turismo de Madrid, es decir, FITUR 2026, he recordado con nostalgia y un poco de sana envidia, el énfasis de las grandes ciudades en promover, no solo sus paisajes, sino también su historia, sus grandes personajes y acontecimientos.
Hablo del bendito turismo cultural en el que, por ser Santo Domingo la ciudad de todas las primacías americanas, todos deberíamos esforzarnos aún más por su promoción. Somos una tierra bendecida por la historia, por el azar y sus buenos juegos.
Esto del turismo cultural, no solo aporta divisas, empleos. También es un instrumento de preservación y promoción de la identidad nacional con su mestizaje racial, su sincretismo de culturas y sus fusiones musicales. Las mulatas, la bachata o el Gaga, por ejemplo. El merengue, por decir.
Las grandes ciudades del mundo no pierden oportunidad alguna a la hora de presentarnos los lugares donde se hizo la historia o nacieron o vivieron los que la crearon.
En Madrid, en el barrio de Argüelles exactamente, visitas la que Pablo Neruda bautizó como “La casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios: era una bella casa, con perros y chiquillos. Te acuerdas, Rafael (Alberti), Federico (García Lorca) te acuerdas debajo de la tierra”.
De igual modo, si visitas Praga, el fantasma de Kafka te conducirá inexorablemente a su casa museo. París todo es un solo museo.
La lista de lugares, personajes, es larga, como son de interminables las primacías de la isla La Española, gracias a ese encuentro entre dos mundos, que arrogantemente, el euro-ombliguismo llamó: “Descubrimiento de América”, y que transformó para siempre la historia de la humanidad.
Hablo de un acontecimiento tan impactante y decisivo como la invención de la imprenta, la escritura, la máquina de vapor. Cada uno de estos hechos, inventos, parió una civilización, como la internet nos ha traído la sociedad digital, un nuevo mundo.
Santo Domingo debe sacar más provecho a su condición de destino privilegiado para el turismo cultural/histórico. Es cierto que hemos avanzado algo en el tema, pero aún queda mucho por hacer.
Nuestra isla es más, es mucho más, que playas, mulatas, montañas, sol y ríos, es también y sobre todo la isla de las primacías americanas, eso, eso, que somos la patria de las primera veces.