
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, enfrentó fuertes cuestionamientos durante una audiencia en el Congreso por la gestión del Departamento de Justicia de los archivos relacionados con Jeffrey Epstein, luego de que documentos divulgados incluyeran información confidencial sobre víctimas pese a supuestos procesos de censura.
La comparecencia, que se extendió por más de tres horas, estuvo marcada por intercambios tensos entre Bondi y congresistas, principalmente demócratas, quienes acusaron a la institución de falta de transparencia y de no resguardar adecuadamente a las víctimas vinculadas al caso.
Durante la audiencia, la fiscal general defendió la actuación del Departamento de Justicia y rechazó las acusaciones de encubrimiento. En varios momentos, respondió con críticas a algunos legisladores y evitó contestar preguntas específicas sobre la divulgación de documentos sensibles.
Bondi también dedicó parte de su intervención a respaldar al presidente Donald Trump y a criticar a sus opositores políticos, mientras intentaba desviar el foco del debate hacia otros temas ante las insistentes preguntas sobre el manejo de los archivos.
La audiencia contó con la presencia de varias víctimas en la sala, quienes observaron el proceso mientras los legisladores cuestionaban el impacto que la difusión de información no censurada pudo haber tenido sobre su privacidad y seguridad.
Esta fue la primera comparecencia de la fiscal general ante el Congreso desde otra audiencia polémica realizada en octubre pasado. La controversia por los documentos del caso Epstein continúa generando presión política y llamados a una mayor rendición de cuentas en el manejo de información sensible dentro del Departamento de Justicia.