Los New York Knicks lograron un agónico triunfo 105-104 sobre los San Antonio Spurs en el segundo partido de las Finales de la NBA y colocaron la serie 2-0 a su favor, quedando a solo dos victorias de conquistar su primer campeonato desde 1973.
La derrota dejó a los Spurs contra la pared, luego de perder los dos primeros encuentros en casa. Ahora la serie se trasladará a Nueva York, donde se disputará el tercer partido el próximo lunes en el Madison Square Garden.
Wembanyama asume culpa
La figura de San Antonio, Victor Wembanyama, terminó como máximo anotador del encuentro con 29 puntos y nueve rebotes, pero asumió la responsabilidad por la derrota tras cometer errores decisivos en los segundos finales.
“Dejé escapar ese partido. Lo eché a perder”, expresó el francés al concluir el encuentro.
Wembanyama tuvo una discreta primera mitad, pero reaccionó en la segunda parte con 22 puntos. Sin embargo, una pérdida de balón cuando el marcador estaba empatado y un fallo en el último lanzamiento del partido terminaron inclinando la balanza a favor de Nueva York.
“No jugamos bien como equipo y necesitábamos ganar ese juego. Ese juego era nuestro”, lamentó.
“Necesito tener más calma, más control sobre el juego”, agregó.
Knicks mantienen el control
Los Knicks volvieron a mostrar solidez colectiva con aportes de Karl-Anthony Towns, quien anotó 21 puntos, y Jalen Brunson, que terminó con 20.
El conjunto neoyorquino suma ahora 13 victorias consecutivas en los playoffs y se convirtió en apenas el tercer equipo en la historia de la NBA en ganar los dos primeros partidos de una final como visitante.
Con la serie trasladándose a Nueva York, los Knicks buscarán acercarse aún más al título, mientras que San Antonio intentará evitar una eliminación que luce cada vez más complicada.