El presidente de la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado), Ricardo de los Santos, informó este lunes que los transportistas de carga asumirán momentáneamente el incremento en los precios de los combustibles para el traslado de mercancías de importación y exportación, en un esfuerzo por mitigar el impacto económico en la cadena logística del país.
Transportistas absorben costos
De los Santos explicó que aún no se ha calculado el monto exacto de las pérdidas que podría generar esta decisión para el sector, pero destacó que la coyuntura actual exige un esfuerzo colectivo. “Cada actor del sector debe aportar su parte para enfrentar la situación, que no solo afecta a la República Dominicana, sino que tiene repercusiones a nivel internacional”, manifestó el dirigente.
En el actual contexto económico, muchas empresas están en un compás de espera antes de realizar ajustes significativos. La incertidumbre en los mercados globales ha llevado a los inversores a ser más cautelosos. Además, las políticas gubernamentales juegan un papel crucial en la toma de decisiones empresariales. Es fundamental que las compañías evalúen cuidadosamente sus estrategias antes de implementar cambios drásticos.
Por otro lado, los analistas financieros recomiendan mantener una postura flexible. Esto implica estar preparados para adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado. La capacidad de respuesta puede ser un factor determinante para el éxito a largo plazo. En este sentido, la innovación y la tecnología se presentan como aliados clave para enfrentar los desafíos actuales.
El líder de Fenatrado anunció que la Federación ha decidido otorgar un “compás de espera” antes de implementar cualquier reajuste en las tarifas del transporte. Esto permitirá evaluar si los precios del combustible y las condiciones del mercado logran estabilizarse antes de trasladar los costos a los usuarios.
De los Santos también exhortó a otras organizaciones del transporte a adoptar medidas similares, destacando que el país enfrenta un escenario global incierto que demanda prudencia y coordinación. “Ante un futuro impredecible, lo más sensato es esperar y observar cómo evolucionan las condiciones antes de tomar nuevas decisiones”, puntualizó.
Esta medida busca proteger tanto a los transportistas como a los consumidores, garantizando la continuidad del servicio de transporte de mercancías sin afectar de manera inmediata los costos para las empresas y usuarios finales.