Familiares exigen justicia por trágica muerte de pareja en Constanza

A casi dos meses del trágico asesinato de Luis Batista y María Magdalena Páez, familiares, amigos y miembros de la comunidad de Tireo organizaron una caminata de protesta para exigir justicia y pedir a las autoridades el esclarecimiento del caso. La movilización, que reunió a decenas de personas, se convirtió en un llamado urgente de la comunidad para que los responsables sean llevados ante la justicia.

Protesta en medio del silencio oficial

La manifestación se produce en un contexto marcado por la incertidumbre y la falta de información oficial sobre el avance de las investigaciones. Los allegados a las víctimas denunciaron que, desde el momento del asesinato, no se han registrado avances significativos, lo que ha generado frustración y descontento entre los familiares y vecinos.

Durante la caminata, los participantes expresaron su molestia por lo que consideran una evidente falta de seguimiento por parte de las autoridades y un aparente desinterés de los organismos de investigación y del Ministerio Público. Esta situación, advirtieron, ha provocado indignación en las comunidades de Tireo y Constanza, así como temor entre los residentes, quienes perciben que podría existir impunidad en torno al caso.

Indignación y temor en la comunidad

El recorrido culminó en el lugar donde fueron hallados los cuerpos de las víctimas, sitio que se transformó en un espacio simbólico de protesta. Allí, los participantes elevaron consignas y recordaron la memoria de Batista y Páez, mientras insistían en la necesidad de que se haga justicia sin demora.

Compromiso por mantener viva la lucha

Los organizadores del evento informaron que continuarán realizando actividades de este tipo para mantener vigente el reclamo y ejercer presión sobre las autoridades. Su objetivo es asegurar que se profundicen las investigaciones y se identifiquen y sancionen a los responsables del crimen, demostrando que la comunidad no descansará hasta obtener respuestas y justicia para Luis Batista y María Magdalena Páez.