Falta de indexación salarial afecta los aumentos del salario mínimo en RD

El Gobierno dominicano ha promovido una política de aumentos continuos al salario mínimo con la intención de asegurar sueldos que se mantengan “por encima de la inflación”, según declaró el presidente Luis Abinader en su más reciente rendición de cuentas.

No obstante, los trabajadores no perciben mejoras reales en sus ingresos, ya que el incremento del Impuesto sobre la Renta (ISR) reduce el beneficio de los aumentos. Este tributo debería ajustarse cada año de acuerdo con la inflación, pero desde 2017, por una disposición en el Presupuesto General del Estado, los tramos salariales no han sido actualizados.

Así lo reconoció Julio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), al referirse a la acción directa de inconstitucionalidad presentada por legisladores de la oposición ante el Tribunal Constitucional contra la congelación de la indexación. Brache aseguró que la falta de ajuste “neutraliza” los incrementos salariales y representa una preocupación para los empresarios.

Salarios sin mejorar

“Ha habido un aumento del salario, pero ahora se cobran más impuestos, lo que afecta negativamente no solo al trabajador, sino también a la economía dominicana”, dijo Brache tras el Encuentro Empresarial de la AIRD, donde se discutió el proyecto de modificación de la Ley General 42-08 de Defensa de la Competencia.

Explicó que el propósito de los incrementos salariales es mejorar los ingresos de los trabajadores, pero esto no se ha logrado después del último aumento del 20 % acordado en 2025, complementado con un ajuste escalonado del 8 % en febrero de 2026, debido a la alta tasa del ISR que se aplica desde los 34,685 pesos mensuales.

Desde su perspectiva, el Gobierno debe implementar medidas para proteger a los salarios menores a 50,000 pesos, evitando que los trabajadores experimenten erosiones negativas en sus ingresos.

Expertos en economía advierten que la falta de indexación no solo afecta el poder adquisitivo de los trabajadores, sino que también puede generar descontento social y menor productividad, al sentirse los empleados desincentivados por la erosión de sus ingresos reales. Señalan que mantener actualizados los tramos del ISR de acuerdo con la inflación es clave para garantizar que los aumentos salariales cumplan su objetivo.

Por su parte, organizaciones sindicales han solicitado al Gobierno que se revisen los mecanismos de ajuste automático del salario mínimo, insistiendo en que los incrementos deben traducirse en una mejora tangible en la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, especialmente en un contexto de inflación sostenida y aumento del costo de vida en el país.