
A sus 64 años y ahora convertido en uno de los principales opositores al gobierno de su exministro Luis Arce, el líder indígena fue convocado por la fiscalía del departamento de Tarija para prestar declaración en el marco de la investigación por presuntos delitos de "estupro, trata y tráfico de personas".
No obstante, su abogado, Nelson Cox, adelantó que Morales, quien calificado las acusaciones como "una mentira más", no planea presentarse argumentando que considera el proceso como "ilegal".
El exmandatario (2006-2019) "no comparecerá hasta que el proceso se regularice", afirmó Cox, subrayando que las autoridades ya habían investigado y archivado la misma denuncia en 2020.
El escándalo que podría llevar al influyente líder cocalero tras las rejas se originó en 2015, cuando, según la denuncia bajo investigación del ministerio público, Morales habría mantenido una relación con una menor de 15 años, con la que supuestamente tuvo una hija en 2016.