Expresa Defensor del Pueblo es la "Magistratura de la Moralidad"

Santo Domingo.- La asesora técnica de la Federación Iberoamerica de Ombusman (FIO), Cecilia Bernuy Oviedo, dijo que el Defensor del Pueblo forma parte de los estamentos de control y que a diferencia de las demás instancias institucionales, su poder se funda en la probidad, integridad y la contundencia de sus opiniones.

Precisó que el Defensor del Pueblo no tiene poder de cumplimiento.

Explicó la diferencia entre el Procurador General de la República y el Defensor del Pueblo al ser entrevistada en El Sol de la Mañana de RCC Media que transmisión desde la Vigésima Quinta Reunión de Redes, Congreso y Asamblea General de Federación Iberoamericana de Ombusman, este jueves, en el Hotel Catalonia en Santo Domingo.

Precisó que hay instituciones en el Estado que se dedican al control como son el Ministerio Público y la Contraloría, y que también lo es el Defensor del Pueblo.

"¿En qué se diferencia?, básicamente en que el Ministerio Público los procuradores tienen en sus manos la capacidad de resolver de algunas situaciones que son conflictuadas, pero además tienen el poder de que sus resoluciones tengan mandato de cumplimiento obligatorio, pero porque su institución y su poder está fundado en un mandato que la concede la ley. El Defensor del Pueblo forma parte de los estamentos de control, pero a diferencia de las otras instancias instituciones su poder se funda en la probidad, en la integridad y la contundencia de sus opiniones", expuso.

La asesora técnica de la Federación Iberoamérica de Ombusman (FIO) indicó que como las opiniones del Defensor del Pueblo son tan sólidas moralmente, el resto de la sociedad y con mucho mayor razón, las instituciones públicas que reciben una recomendación de una oficina de Ombusman o de un Defensor del Pueblo, en atención a la contundencia de la moralidad y a la avidencia, tendrían que autocorregir aquello que puede estar generando un perjuicio o puede significar un riesgo al derecho de una persona.

La abogada Cecilia Bernuy Oviedo precisó que el Defensor del Pueblo funda su poder no en el mandato de la ley sino en la magistratura de su voz, llevando por delante el mensaje de quienes siembre menos tienen y de las poblaciones que se encuentran en mayor vulnerabilidad.

Puntualizó que a eso se le llama "La Magistratura de la Moralidad" porque el Defensor del Pueblo debe y tiene que ser el ciudadano más íntegro y probo por lo que funda su opinión en esa probidad.

"Eso es algo estupendo porque es el garante y tribuno de lo que debe ser bueno en una sociedad", acotó.

Señaló que el Defensor del Pueblo es una instancia muy vinculada a los derechos humanos y que se piensa que por eso hay que una labor de difusión o de promoción, que es explicar lo que significa, acceso a la salud, el derecho a la educación y otros detalles.

Expresó que el Defensor del Pueblo tiene lo que ninguna instancia tiene, que además de la moralidad, tiene la capacidad de supervisar al Estado por lo que puede decir a cualquier instancia de que no lo está haciendo bien.

"Y basado en la contundencia de los hechos lo que le toca a esa instancia de gobierno que está recibiendo la supervisión de parte del Defensor debería, porque ese es su debe, corregir aquello que está haciendo mal, por una razón fundamental porque las instancias de gobierno tienen la obligación de gobernar bien y siempre al servicio de los ciudadanos, con la cual la Defensoría del Pueblo no le exige a la institución lo que no debe de hacer si no al contrario le exige lo que tiene que hacer y por esa razón no necesita un poder imperativo para que lo cumpla sino basta con la moralidad que tiene que llevar adelante la voz del Defensor", explicó.