Una explosión en un laboratorio clandestino de cocaína dejó al menos nueve personas muertas y ocho heridas en el suroeste de Colombia, cerca de la frontera con Ecuador.
El hecho ocurrió en territorio indígena Awá, a unos 60 kilómetros del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño, una región con fuerte presencia de grupos armados ilegales y dedicada al narcotráfico.
Las primeras investigaciones indican que un cilindro de gas explotó mientras se procesaba droga en el laboratorio. Las autoridades confirmaron que los heridos presentan quemaduras graves. El secretario de gobierno regional, Fredy Andrés Gámez, aclaró que aunque se trata de una actividad ilegal, “siempre se deben respetar los derechos humanos y a la vida”.
Según un comunicado del grupo armado Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano —una disidencia de las FARC que no firmó el acuerdo de paz de 2016—, el accidente se debió a un error humano. “Por fallas humanas y al manipular unos cilindros de gas (…) el lugar se incendió en cuestión de segundos”, escribieron.
El presidente colombiano Gustavo Petro reaccionó desde Tumaco, criticando la presencia de este tipo de laboratorios en zonas que deberían estar en paz. “¿Qué hacía un laboratorio de cocaína en una zona de paz?”, cuestionó durante un discurso.
La tragedia ocurre en medio de tensiones diplomáticas con Ecuador. El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, impuso un arancel del 30 % a productos colombianos, acusando a Petro de no combatir con firmeza el narcotráfico en la frontera. Colombia respondió con la misma medida.
En este contexto, Petro viajará a Washington el 3 de febrero para reunirse con el presidente Donald Trump y discutir estrategias conjuntas contra el narcotráfico.