
Al menos cinco personas murieron y otras tres permanecen desaparecidas tras la explosión de una bomba de la Segunda Guerra Mundial ocurrida en la provincia de Papúa, Indonesia, un hecho que ha movilizado a las autoridades y equipos de rescate en la zona afectada.
El incidente se registró el domingo cerca del complejo pesquero de Biak Kota, donde además cuatro viviendas resultaron dañadas por la detonación. Las autoridades locales confirmaron que el área permanece bajo vigilancia debido al riesgo de que existan otros artefactos explosivos sin detonar en las inmediaciones.
La tragedia ha vuelto a poner en evidencia los peligros que representan los remanentes bélicos que aún permanecen enterrados en distintas zonas del país décadas después del final de la Segunda Guerra Mundial. Mientras continúan las labores de búsqueda, las autoridades han pedido a la población extremar las medidas de precaución ante cualquier objeto sospechoso.
El jefe de la Policía de la regencia de Biak Numfor, AKBP Ari Trestiawan, informó que las operaciones de evacuación y rescate se realizaron con especial cautela debido a la posibilidad de encontrar más explosivos activos en el lugar de la explosión.
La búsqueda de las tres personas desaparecidas continuó este lunes luego de haber sido suspendida temporalmente durante la noche del domingo. Las autoridades explicaron que las condiciones de la marea dificultaron el trabajo de los equipos de rescate desplegados en la zona costera.
Los organismos de emergencia mantienen un operativo de rastreo para localizar a las personas reportadas como desaparecidas y determinar si existen más víctimas relacionadas con el incidente.

Durante la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas japonesas ocuparon lo que entonces era conocido como las Indias Orientales Neerlandesas, territorio que posteriormente pasó al control de las fuerzas aliadas lideradas por Estados Unidos.
Como consecuencia de ese conflicto, en la regencia de Biak Numfor todavía permanecen dispersos diversos restos de guerra, entre ellos municiones, granadas y bombas sin detonar. Según medios locales, estos artefactos continúan siendo encontrados ocasionalmente en distintas áreas de la región.
Ante esta situación, las autoridades indonesias exhortaron a la ciudadanía a reportar inmediatamente cualquier objeto sospechoso que pudiera corresponder a un explosivo antiguo. Asimismo, insistieron en que las personas no deben manipular ni intentar desmantelar este tipo de artefactos por cuenta propia debido al alto riesgo que representan para la vida humana.