
A su juicio, esto es lo que ha motivado la preocupación de sectores nacionales ante la inminente entrada en vigencia de dicha facilidad comercial multilateral el próximo año.
Sin embargo, refirió las quejas de consumidores en Estados Unidos de qué productos como el huevo ya están más caros allá que aquí. “Entonces, también el arroz de allá no es regalado; el de aquí, con una buena productividad, compite con el de allá”, resaltó.
De este modo, se mostró esperanzado respecto del nuevo escenario para los arroceros nacionales que traerá la entrada en rigor de dicha liberación arancelaria. No obstante, remarcó que “se les fue el tiempo pidiendo la dispensa, que nunca ha llegado ni va a llegar”.
Señaló que el DR-CAFTA posee muchos componentes. Citó problemas legales, de migración, de la licencia intelectual, entre otros. “Son muchas cosas y muchos países involucrados, y eso no se puede borrar”, advirtió.
En cambio, indicó que la situación ameritaba buscar una “alternativa de solución a eso que está tocando la puerta”.