
Un estudio científico confirmó que los bebés pueden anticipar patrones rítmicos desde el nacimiento, aunque la capacidad de prever cambios en la melodía se desarrolla más adelante. La investigación, liderada por el Instituto Italiano de Tecnología y publicada en Plos Biology, analizó las respuestas cerebrales de recién nacidos ante estímulos musicales.
Durante las pruebas, los investigadores utilizaron electroencefalografía para medir la actividad cerebral de los bebés. Los pequeños fueron expuestos tanto a melodías regulares como a estímulos alterados, donde el tono y el ritmo se modificaban de forma inesperada.
Los resultados mostraron que los recién nacidos reaccionaban con señales neuronales de sorpresa cuando el ritmo cambiaba, lo que indica que ya habían generado expectativas musicales. Este comportamiento ya había sido observado previamente en primates no humanos.
Sin embargo, el estudio no encontró evidencia de que los bebés se sorprendieran ante cambios en la melodía, lo que sugiere que esta capacidad no es innata y se desarrolla posteriormente.
Investigaciones anteriores ya habían demostrado que, desde la semana 35 de gestación, los fetos reaccionan a la música con cambios en la frecuencia cardíaca y movimientos corporales. No obstante, no estaba claro si esa respuesta se debía al ritmo o a la melodía.