
La autora principal del estudio, la doctora Eva Havers-Borgersen del Hospital Universitario Rigshospitalet de Copenhague, destaca que durante décadas se ha considerado que la enfermedad cardiovascular (ECV) es cosa de hombres.
En una entrevista con EFEsalud, la doctora Carolina Ortiz, coordinadora del proyecto “Mujer y Corazón” de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), explica que la endometriosis es una condición ginecológica crónica.
Lo que sucede en la endometriosis es que un tejido similar al que recubre el interior del útero, llamado endometrio, crece en otras partes del cuerpo próximas al útero.
Esta enfermedad se asocia con una inflamación crónica del organismo que junto con el estrés oxidativo conduce a lo que se llama disfunción endotelial.
Los síntomas típicos de la endometriosis incluyen dolor pélvico crónico, dolor menstrual intenso (dismenorrea) y fatiga, entre otros.
Estos síntomas son principalmente ginecológicos o muy inespecíficos.
Por lo tanto, si no se ha diagnosticado previamente una enfermedad cardiovascular es difícil prever si una paciente con endometriosis desarrollará problemas cardiovasculares en el futuro.
Estas hormonas pueden tener un impacto en el perfil lipídico, modificando los niveles de colesterol, y también pueden aumentar el riesgo de trombosis, tanto venosa como arterial.
Es decir, antes de que el ginecólogo o el profesional de la salud prescriba uno de estos fármacos es fundamental realizar una evaluación exhaustiva del riesgo cardiovascular de la paciente.
Esto permitirá determinar si realmente vale la pena asumir ese riesgo o si, por el contrario, la paciente ya presenta otros factores de riesgo que podrían aumentar la probabilidad de complicaciones al utilizar estos medicamentos.
Esto incluye una dieta equilibrada, practicar ejercicio físico de forma regular y eliminar el tabaquismo.
Señala que sí que hay algunos aspectos que sugieren que la vigilancia médica debería intensificarse en la mujer a partir de los 35 años.
A partir de los 35-40 años se producen cambios hormonales en la mujer y también empiezan a aparecer otros factores de riesgo adicionales que no aparecen tan pronto en el hombre.
Aun así, la doctora subraya que lo importante es que las mujeres con endometriosis conozcan este riesgo y que una vez sean diagnosticadas se monitoricen y controlen.
La detección temprana es esencial
En el caso de la endometriosis, cuanto antes sepamos que tenemos esta enfermedad, antes nos va a permitir chequear el resto de factores de riesgo y poner tratamiento si se detecta alguno.
Además, la detección precoz permite actuar antes de que ocurra un evento cardiovascular.
Integrar el riesgo cardiovascular en el manejo de la endometriosis
La doctora Ortiz resalta que es esencial aumentar la concienciación y el conocimiento sobre los factores de riesgo cardiovasculares específicos en las mujeres.
Además de los factores clásicos, las mujeres enfrentan riesgos específicos, como la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico, la menopausia, etc. y esto es bastante desconocido.