Estados Unidos completa doce noches consecutivas de ataques contra Irán

El colapso del acuerdo de alto el fuego y las tensiones por el control del estrecho de Ormuz han intensificado el conflicto entre EE.UU. e Irán, sin señales de reducción inmediata de las hostilidades.

Las fuerzas de Estados Unidos completaron una nueva ronda de bombardeos contra objetivos militares en Irán, con lo que acumulan doce noches consecutivas de ataques desde la reanudación de las hostilidades entre ambos países.

El Comando Central de Estados Unidos informó que la operación más reciente se prolongó durante cinco horas y fue ejecutada por orden del presidente Donald Trump. Los objetivos incluyeron capacidades marítimas, almacenes de misiles y drones, instalaciones de vigilancia costera y activos de defensa aérea.

De acuerdo con el mando militar estadounidense, los ataques buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar a marineros civiles y embarcaciones comerciales que transitan por las aguas de la región, especialmente en las proximidades del estrecho de Ormuz.

Durante julio, las fuerzas estadounidenses han atacado decenas de instalaciones militares iraníes en tierra y restablecieron el bloqueo marítimo contra los puertos del país, luego del deterioro del acuerdo provisional de alto el fuego alcanzado en junio.

La tregua había sido establecida mediante el denominado Memorando de Entendimiento de Islamabad, un acuerdo de 14 puntos que contemplaba el cese de las hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz y un plazo de 60 días para negociar un pacto más amplio.

Sin embargo, las diferencias sobre el control y la navegación por el estrecho de Ormuz, junto con nuevos ataques contra embarcaciones comerciales, provocaron el colapso del entendimiento y la reanudación de las operaciones militares de ambas partes.

La actual confrontación forma parte de la Operación Furia Épica, iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. Durante las primeras 24 horas fueron alcanzados más de mil blancos, incluidos centros de mando, unidades navales y posiciones de misiles.

Irán ha respondido con misiles y drones contra instalaciones estadounidenses y objetivos vinculados a Washington en varios países de la región, mientras continúa la disputa por el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial.

Hasta el momento no existen señales claras de una reducción inmediata de las hostilidades. Estados Unidos sostiene que mantendrá la presión militar, mientras las gestiones diplomáticas impulsadas por países como Pakistán, Catar y Turquía permanecen sin avances concretos.