Profesionales de la salud mental y de la medicina deportiva expresaron preocupación por el incremento del consumo de esteroides anabolizantes y la popularización de dietas con alto contenido proteico entre adolescentes y jóvenes. Según explicaron, esta tendencia está siendo impulsada por las redes sociales, la cultura del fitness y la presión por alcanzar determinados estándares físicos.
Durante el 32.º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), celebrado en Oviedo, los expertos señalaron que estas conductas están favoreciendo la aparición de nuevos trastornos de la conducta alimentaria (TCA), considerados difíciles de identificar debido a que suelen pasar desapercibidos y afectan cada vez a más niños, adolescentes y adultos jóvenes.
Nuevos trastornos alimentarios preocupan a los especialistas
En los últimos años, los especialistas en salud mental han observado un aumento en la aparición de nuevos trastornos alimentarios. Estos trastornos, que van más allá de la anorexia y la bulimia tradicionales, incluyen comportamientos como la ortorexia, que es la obsesión por comer alimentos que una persona considera saludables, y la vigorexia, que es la obsesión por el ejercicio físico y el desarrollo muscular.
Los expertos advierten que estos nuevos trastornos pueden ser igual de peligrosos que los más conocidos. La ortorexia, por ejemplo, puede llevar a una desnutrición severa si la persona elimina grupos enteros de alimentos de su dieta. Por otro lado, la vigorexia puede resultar en lesiones físicas debido al ejercicio excesivo y al uso de suplementos no regulados.
Es crucial que los profesionales de la salud estén capacitados para identificar estos trastornos emergentes y brindar el tratamiento adecuado. La educación y la concienciación son herramientas fundamentales para prevenir y tratar estos problemas. Además, es importante que la sociedad en general esté informada sobre los riesgos asociados con estos comportamientos para poder ofrecer apoyo a quienes lo necesiten.
El médico especialista en Salud Mental, Antonio Torres, explicó que estos trastornos presentan una evolución silenciosa en comparación con patologías más conocidas como la anorexia o la bulimia. No obstante, advirtió que su incidencia ha aumentado de manera significativa.
De acuerdo con el especialista, la prevalencia de estas alteraciones ya alcanza el 6.5 %, una cifra superior a la suma de los casos registrados de anorexia nerviosa y bulimia.
Entre las afecciones que generan mayor inquietud mencionó la ortorexia, relacionada con una obsesión excesiva por comer de manera saludable; la permarexia, vinculada a la realización constante de dietas; la vigorexia, caracterizada por la preocupación extrema por incrementar la masa muscular; y otros trastornos asociados a restricciones alimentarias severas o episodios recurrentes de atracones.
Casos aparecen a edades cada vez más tempranas
Casos de enfermedades crónicas están apareciendo a edades cada vez más tempranas, lo que preocupa a los expertos en salud. Según un estudio reciente, el número de jóvenes diagnosticados con diabetes tipo 2 ha aumentado significativamente en la última década. Este fenómeno se atribuye a factores como el sedentarismo y la mala alimentación. Los profesionales de la salud instan a la población a adoptar hábitos más saludables para prevenir el desarrollo de estas enfermedades.
Por otro lado, el Instituto Nacional de Salud ha lanzado una campaña para concienciar sobre la importancia de la actividad física regular. La campaña, titulada "Muévete por tu salud", busca motivar a las personas a incorporar el ejercicio en su rutina diaria. Además, se están promoviendo programas de educación nutricional en las escuelas para fomentar una alimentación equilibrada desde una edad temprana.
En conclusión, es fundamental que tanto las autoridades como la sociedad en general tomen medidas para abordar este problema de salud pública. La prevención y la educación son herramientas clave para combatir el aumento de enfermedades crónicas en la población joven.
Los especialistas indicaron que antes de la pandemia estas condiciones se observaban principalmente en adolescentes de entre 12 y 18 años. Sin embargo, en la actualidad se están detectando casos en niños desde los seis años y en jóvenes de hasta 24 años.
La falta de manifestaciones físicas evidentes dificulta la identificación temprana de estos trastornos, por lo que los médicos recomendaron vigilar síntomas cardiovasculares, neurológicos y digestivos, así como cambios en la conducta alimentaria y en la percepción de la imagen corporal.
Aumenta el uso de anabolizantes fuera del deporte profesional
El uso de anabolizantes ha crecido significativamente en los últimos años, no solo entre atletas profesionales, sino también entre aficionados al deporte. Este fenómeno preocupa a las autoridades sanitarias, ya que el consumo de estas sustancias puede tener efectos adversos graves en la salud. Los expertos advierten sobre los riesgos asociados con el uso indiscriminado de esteroides, que incluyen problemas cardiovasculares, daño hepático y alteraciones hormonales.
En muchos casos, las personas que recurren a los anabolizantes lo hacen con el objetivo de mejorar su apariencia física o aumentar su rendimiento en actividades deportivas. Sin embargo, la falta de información y la presión social pueden llevar a decisiones poco informadas. Es fundamental que se promueva la educación sobre los efectos y riesgos de estas sustancias para prevenir su uso indebido.
Las campañas de concienciación y los programas de prevención son herramientas clave para combatir el uso de anabolizantes fuera del ámbito profesional. Además, es importante que los gimnasios y centros deportivos implementen políticas estrictas para desalentar el uso de estas sustancias entre sus usuarios. La colaboración entre instituciones deportivas, profesionales de la salud y organismos gubernamentales es esencial para abordar este problema de manera efectiva.
El médico deportivo Rodrigo Santos advirtió sobre el crecimiento del consumo de esteroides anabolizantes entre personas que acuden a gimnasios de manera recreativa y buscan transformar su apariencia física en poco tiempo.
Según explicó, la influencia de determinados creadores de contenido en redes sociales y la facilidad para adquirir estas sustancias han contribuido a generar una percepción errónea sobre su seguridad. Además, recordó que muchas de las imágenes corporales difundidas en internet son modificadas mediante filtros o herramientas de inteligencia artificial.
Riesgos físicos y psicológicos asociados
El uso excesivo de dispositivos electrónicos puede tener varios riesgos tanto físicos como psicológicos. Desde el punto de vista físico, el uso prolongado de pantallas puede causar problemas de visión, como la fatiga ocular digital. Además, la postura incorrecta al usar estos dispositivos puede llevar a dolores de espalda y cuello. Es importante tomar descansos regulares y mantener una postura adecuada para minimizar estos riesgos.
En cuanto a los riesgos psicológicos, el uso excesivo de la tecnología puede contribuir al aislamiento social y a la disminución de la interacción cara a cara. También se ha relacionado con el aumento de la ansiedad y la depresión, especialmente entre los jóvenes. Es fundamental encontrar un equilibrio saludable en el uso de la tecnología para proteger tanto la salud física como la mental.
Los expertos señalaron que el uso de anabolizantes puede provocar múltiples efectos adversos, entre ellos acné severo, pérdida de cabello, aparición de estrías, alteraciones hormonales, hipertensión y afectaciones hepáticas.
Asimismo, alertaron sobre consecuencias psicológicas como agresividad, impulsividad, depresión, disminución del deseo sexual y disfunción eréctil. También indicaron que estas sustancias incrementan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, aterosclerosis precoz, miocardiopatías y problemas coronarios a edades tempranas.
Dietas hiperproteicas bajo observación
Los especialistas también manifestaron preocupación por la creciente aceptación de las dietas hiperproteicas y el uso excesivo de suplementos deportivos. Explicaron que muchas personas reducen o eliminan alimentos esenciales como frutas, verduras, cereales y legumbres para priorizar el consumo de proteínas.
Indicaron que esta práctica puede generar importantes desequilibrios nutricionales. Además, recordaron que una persona físicamente activa suele necesitar entre 1.2 y 2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día.
Los expertos subrayaron que superar esas cantidades no garantiza un mayor crecimiento muscular, ya que el desarrollo de la masa muscular depende también de una planificación adecuada del entrenamiento, una correcta recuperación y el descanso suficiente.
Llamado a fortalecer la prevención
Los médicos exhortaron a familias, educadores y profesionales de la salud a reforzar la educación nutricional y fomentar una percepción saludable de la imagen corporal entre niños y jóvenes.
Además, insistieron en la importancia de identificar estas conductas de forma temprana para evitar consecuencias físicas y psicológicas que, en algunos casos, pueden resultar permanentes.