La doctora Carmen María Cervantes Quijano afirmó que la migración debe abordarse desde una perspectiva humana, inclusiva y constructiva, al destacar el aporte económico, social y cultural de los inmigrantes en España. Sus declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en El Sol de la Mañana, que se transmite en vivo desde la Embajada de la República Dominicana en Madrid, como parte de la cobertura especial de FITUR 2026.
Cervantes Quijano, de origen ecuatoriano y representante de los inmigrantes en el Partido Popular, explicó que lleva dos décadas residiendo en España, experiencia que le ha permitido acompañar de cerca a comunidades migrantes de distintos países. Señaló que migrar es un proceso complejo que requiere valentía, al implicar dejar la tierra natal y comenzar una nueva vida en un entorno desconocido.
La especialista subrayó que uno de los ejes centrales de su trabajo político es promover lo que definió como una “migración en positivo”, basada en la integración, el fortalecimiento del colectivo hispanoamericano y la construcción de espacios de diálogo. Indicó que, pese a las diferencias culturales y de origen, los migrantes comparten retos comunes que deben enfrentarse de manera articulada.

En ese contexto, reconoció que en Europa existe una corriente política y social contraria a la migración, la cual ha ganado peso electoral en algunos países. No obstante, enfatizó que la realidad demográfica de España demuestra la importancia de la población extranjera, al revelar que cerca del 20 % de los residentes en el país son de origen inmigrante.
Cervantes Quijano explicó que, dentro de la población migrante, más del 67 % corresponde a ciudadanos hispanoamericanos, seguidos por europeos, africanos y asiáticos. Destacó además la presencia significativa de comunidades procedentes de Filipinas, China y Pakistán, así como de ciudadanos de la Unión Europea que residen en territorio español.
Indicó que en los últimos cinco años el mapa migratorio ha cambiado de forma notable, especialmente por el incremento de ciudadanos venezolanos, argentinos y colombianos, quienes han llegado en mayor número debido a situaciones económicas y políticas en sus países de origen. Aun así, resaltó que comunidades con una migración más antigua, como la dominicana, ecuatoriana y peruana, ya se encuentran plenamente arraigadas en España.
Finalmente, resaltó que muchos inmigrantes y sus descendientes han adquirido la nacionalidad española, consolidando una integración que no elimina sus raíces culturales. A su juicio, este proceso demuestra que la migración no solo transforma a quienes llegan, sino que también contribuye de manera decisiva al desarrollo y crecimiento de la sociedad española.