Erickdony Turbí proyecta la identidad dominicana en FITUR con arte en vivo

Desde Madrid, Turbí combina costumbrismo y elementos locales como flora y fauna en sus obras, conectando al público europeo con la esencia dominicana y resaltando la identidad sin perder sus raíces.

El arte dominicano volvió a brillar en FITUR de la mano del pintor Erickdony Turbí Pérez, un creador visual radicado en Madrid que llevó al escenario internacional la esencia cultural de la República Dominicana a través de una propuesta cargada de identidad, color y memoria.

Durante su participación en la transmisión especial de El Sol de la Mañana desde la feria turística en la capital española, Turbí explicó que este año tuvo la oportunidad de colaborar directamente con el Ministerio de Turismo en varias actividades oficiales, incluyendo la cena de turoperadores y la inauguración del stand dominicano.

El artista realizó una obra en vivo durante más de dos horas y media, que luego fue exhibida en la “casita azul” del stand dominicano. En la pieza integró paisajes, arquitectura vernácula y una figura central: la “muñeca sin rostro”, un símbolo que ha desarrollado durante nueve años como parte de su lenguaje artístico. Para Turbí, esta figura representa la identidad colectiva, la memoria y la unión de lo rural con lo costero.

“El objetivo era que quien no fuera dominicano entendiera que nosotros lo tenemos todo: playa, campo, cultura, casas, flora, fauna y ese cielo azul que transmite alegría”, explicó.

Su obra se enmarca dentro del costumbrismo dominicano, rescatando elementos que, según afirma, se han ido perdiendo con el tiempo. En sus composiciones conviven casas tradicionales, frutas, palmeras, flores endémicas, mariposas y aves como la cotorra de la Española, el barrancolí y el zumbador, integrados con paisajes luminosos y la figura femenina sin rostro.

“Trabajo la mezcla cultural, el sincretismo. Siempre le explico al europeo que esto también tiene ADN de ellos. Cuando lo entienden, se sienten parte de la obra”, expresó.

Radicado en Madrid desde hace 11 años, Turbí llegó inicialmente para realizar una maestría en diseño industrial. Tras quedarse en Europa, comprendió que su valor diferencial estaba en no perder el vínculo con su origen. “Un artista me dijo que lo que me iba a distinguir era trabajar desde mi esencia. Ahí entendí que debía regresar, desde el arte, a lo dominicano”, relató.

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Su propuesta ha sido acogida en Europa

Su propuesta ha tenido una gran acogida en Europa, donde el público conecta con la mezcla cultural que transmite. “Cuando el europeo entiende que en mis obras hay parte de su ADN, del sincretismo entre culturas, se siente integrado. Somos ciudadanos del mundo, pero sin perder la identidad”, afirmó.

No es la primera vez que participa en FITUR. El año pasado formó parte de la delegación cultural y también realizó pintura en vivo. Este año, su intervención artística volvió a convertir al stand dominicano en un espacio vivo, donde el arte dialoga con el turismo y la cultura.

Proyecta identidad dominicana

Con cada trazo, Erickdony Turbí no solo pinta paisajes, sino que proyecta la identidad dominicana ante el mundo, recordando que la promoción del país también se construye desde la sensibilidad, la memoria y el arte.

Su obra pintada en FITUR representó la unión del campo y la playa, con una muñeca al centro como eje simbólico, transmitiendo al público internacional que la República Dominicana lo tiene todo: naturaleza, cultura, luz y alegría. “Ese cielo azul que para nosotros es cotidiano, aquí se extraña. En Europa, cuando el día es gris, te pesa. Nosotros lo tenemos todo el año”, afirmó.

Con cada trazo, Erickdony Turbí no solo pinta paisajes: exporta identidad, memoria y orgullo dominicano al mundo.