
Argentina conmemora 50 años del último golpe militar, dividida entre quienes mantienen vivos los reclamos de memoria y justicia y quienes cuestionan la dimensión de los crímenes de la dictadura.
Algunas voces oficialistas equiparan crímenes de guerrillas con los de la dictadura, promoviendo la "memoria completa".
El presidente Javier Milei ha cuestionado la cifra de 30.000 desaparecidos y el Gobierno reinstaló la teoría de los dos demonios, equiparando crímenes estatales con los de guerrillas, pese a que los crímenes de Estado son imprescriptibles y de lesa humanidad.

Represores liberados y homenajeados han generado indignación en la sociedad.
El homenaje a Horacio Losito, las visitas de diputados oficialistas a represores, y la suspensión de indemnizaciones y difusión de juicios generaron polémicas que dividieron nuevamente a la opinión pública.
Madres y Abuelas de Plaza de Mayo marchan en memoria de los desaparecidos.
El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas encabezadas por Jorge Rafael Videla dieron un golpe de Estado que derivó en secuestros, torturas, asesinatos y apropiación de recién nacidos. Desde entonces, las Madres y Abuelas comenzaron a organizarse para exigir justicia.

Los juicios a las Juntas Militares de 1985 permitieron condenar a algunos represores, pero otros quedaron impunes.
Los juicios de 1985 condenaron a cinco represores, mientras que las leyes de Obediencia Debida y Punto Final blindaron a miles de militares y civiles. En 1990, el presidente Carlos Menem indultó a varios de ellos.
Kirchner pidió perdón en nombre del Estado y reactivó los juicios de lesa humanidad.
Con Néstor Kirchner se reactivaron los juicios y se fortaleció el respaldo económico y político a organismos de derechos humanos, consolidando un discurso oficial de condena plena a la dictadura.

Las manifestaciones reflejan la división en la sociedad argentina sobre la interpretación de la dictadura.
Gobiernos posteriores, como los de Mauricio Macri y Javier Milei, cuestionaron el relato de los derechos humanos, promovieron la teoría de los dos demonios y recortaron apoyos a organismos, generando controversias y debates sobre memoria y justicia.
Fuente: Actualidad.