
Miles de enfermeras y enfermeros de la ciudad de Nueva York se manifestaron este jueves por cuarto día consecutivo para exigir que los principales hospitales y el sindicato estatal alcancen un acuerdo que incluya mejoras salariales y laborales, luego de que quedaran estancadas las negociaciones para renovar el convenio colectivo vencido a finales del año pasado.
Alrededor de 15,000 profesionales de la salud, en su mayoría mujeres, abandonaron sus puestos desde el pasado lunes, protagonizando la que ya se considera la mayor huelga de enfermería en la historia de la ciudad, según datos de la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York (NYSNA).
Las manifestantes reclaman mayor seguridad laboral, mejores condiciones de trabajo y la garantía de prestaciones sanitarias, además de aumentos salariales que compensen la inflación. Denuncian que varios centros hospitalarios, entre ellos Mount Sinai y NewYork–Presbyterian, se resisten a incluir estos puntos en el nuevo convenio alegando el alto costo que representaría.
Las enfermeras también advierten que los hospitales buscan eliminar cláusulas del convenio anterior relacionadas con ratios seguras de personal, lo que, aseguran, afecta directamente la calidad de la atención a los pacientes.
Este viernes, las partes volverán a la mesa de diálogo con la mediación de un tercero, en un intento por poner fin al conflicto. Las trabajadoras se muestran cautelosamente optimistas y consideran que la presión de la huelga ha obligado a reactivar las negociaciones.
Mientras tanto, los hospitales continúan operando mediante la contratación de personal temporal para cubrir las vacantes. Algunos medios locales reportan que estas medidas han supuesto costos de decenas de millones de dólares para los centros médicos.
Pese a la huelga, pacientes continúan acudiendo a los hospitales para recibir atención, y muchas personas han expresado su respaldo a las enfermeras. Además, sindicatos de otros estados y gremios locales han manifestado su solidaridad, al igual que el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, quien públicamente apoyó las demandas del personal sanitario.
Las enfermeras aseguraron que mantendrán las protestas hasta lograr un acuerdo que les permita regresar a sus labores “con condiciones justas y dignas” para continuar cuidando a sus pacientes.