Empleados de la NASA rechazan recortes propuestos por el gobierno de Trump

La misiva denuncia que los recortes de 6,000 millones de dólares afectarían programas clave y cooperación internacional. Los empleados critican cambios de enfoque hacia misiones tripuladas y una "cultura del silencio".

Un grupo de 287 empleados y exempleados de la NASA publicó este lunes una carta de disidencia dirigida al administrador interino de la agencia, Sean Duffy, en la que expresan su rechazo a los recortes presupuestarios propuestos por el gobierno del presidente Donald Trump para el año fiscal 2026.

En la misiva, difundida a través de la plataforma Stand Up for Science, los firmantes denuncian que los recortes —estimados en 6,000 millones de dólares, casi el 25 % del presupuesto actual— son “arbitrarios” y contrarios a la ley de asignaciones presupuestarias aprobada por el Congreso.

“Nos vemos obligados a alzar la voz cuando nuestros líderes priorizan el impulso político sobre la seguridad humana, el avance científico y el uso eficiente de los recursos públicos”, se afirma en el documento, titulado “Declaración Voyager”, en alusión a las sondas que exploran el espacio interestelar.

Entre las críticas, los firmantes advierten que los recortes afectarían directamente programas científicos clave, cancelarían misiones previamente financiadas y debilitarían la colaboración internacional de la NASA. También condenan el despido de la científica jefe Katherine Calvin y la cancelación de contratos y subvenciones por razones “ajenas al rendimiento”.

La carta señala un cambio de rumbo en la agencia bajo la administración de Trump, que ha desplazado el enfoque hacia las misiones tripuladas en detrimento de la investigación científica, e instaurado lo que describen como una “cultura del silencio” no vista en décadas.

El administrador interino de la agencia, Sean Duffy, fue designado el pasado 10 de julio por Trump. Anteriormente se desempeñaba como secretario de Transporte. Su nombramiento ocurrió en medio de una reestructuración interna que ha generado críticas tanto dentro como fuera del ámbito científico.

Esta declaración se suma a otras recientes manifestaciones de empleados públicos de organismos como la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que también han expresado preocupaciones similares sobre el impacto de las políticas del actual gobierno en la ciencia y la salud pública.