Las autoridades de Los Ángeles declararon el estado de emergencia debido a un incendio que desde hace varios días afecta un depósito de alimentos congelados y genera una densa columna de humo negro que se ha extendido por gran parte de la ciudad.
"Este es un incidente importante", afirmó la alcaldesa Karen Bass en un comunicado, al destacar que la declaración de emergencia "garantizará que la ciudad cuente con los recursos que necesita".
El incendio comenzó el miércoles por la tarde en un almacén de alimentos congelados, donde la espuma aislante, una presunta fuga de amoníaco y paneles solares derretidos han complicado las labores de extinción.
El Departamento de Bomberos de Los Ángeles informó que el olor a humo se ha propagado por distintos sectores y exhortó a la población a limitar la exposición.
"El olor a humo ha llegado a gran parte de la ciudad y alentamos a todos a limitar la exposición tanto como sea posible", indicó la entidad en Facebook.
Los residentes de Boyle Heights, en el este de Los Ángeles, recibieron instrucciones de permanecer dentro de sus hogares como medida preventiva.
Ante la situación, las autoridades habilitaron centros de asistencia abiertos las 24 horas para las personas afectadas por el humo.
"Los residentes han vivido días bajo el humo, órdenes de permanecer en sus hogares, alteraciones en su vida diaria y preguntas constantes sobre lo que esto significa para su salud y bienestar", manifestó en un comunicado.
Los equipos de bomberos continúan las labores para controlar el incendio y evitar que se propague a otras áreas de la ciudad.