El empresario Elon Musk acudió este martes al tribunal federal de Oakland, en California, para participar en el inicio formal del juicio civil que mantiene contra OpenAI, su cofundador Sam Altman y otros socios. El proceso, según la Agencia EFE, busca determinar si la organización se apartó de su misión original de operar sin fines de lucro.
La jornada marca el inicio de la presentación de argumentos ante un jurado ya conformado, tras un proceso de selección realizado el día anterior. Se espera que Musk exponga sus alegatos y participe como testigo en el juicio, en el que se examina una demanda civil que incluye una reclamación de 150.000 millones de dólares, así como otras solicitudes relacionadas con la dirección de la empresa.
Musk sostiene que su participación en la financiación inicial de la organización se produjo bajo el compromiso de que OpenAI funcionaría como entidad sin fines de lucro y con tecnología de código abierto. En ese contexto, la demanda plantea:
En la querella se indica que “fue engañado para financiar OpenAI bajo la promesa de que se mantendría sin ánimo de lucro”. Además, se acusa tanto a la empresa como a Microsoft de priorizar intereses comerciales por encima del objetivo inicial.
Por su parte, OpenAI ha rechazado los señalamientos y calificó la demanda como “un intento infundado”, al tiempo que plantea que el proceso responde a intereses competitivos dentro del sector tecnológico.
OpenAI fue fundada en 2015 por un grupo de empresarios y especialistas en inteligencia artificial, entre ellos Musk, Altman y Greg Brockman, con el objetivo de impulsar avances en esta tecnología. Durante los primeros años, Musk aportó cerca de 45 millones de dólares al proyecto.
La relación entre los fundadores se deterioró con el tiempo. En 2018, Musk dejó la junta directiva y cesó sus aportes financieros. Posteriormente, en 2019, la organización adoptó una estructura de beneficio limitado, cambio que forma parte central del conflicto legal que actualmente se analiza en los tribunales.