Los productos electrónicos provenientes de China se han convertido en el principal motor de importaciones tecnológicas en El Salvador, desplazando de forma progresiva a los comercios nacionales y evidenciando una competencia cada vez más compleja para los proveedores locales del sector.
Entre enero y noviembre de 2025, las importaciones de productos electrónicos chinos alcanzaron un valor de 20.8 millones de dólares, según datos oficiales del Banco Central de Reserva (BCR). Este crecimiento refleja una preferencia sostenida de los consumidores salvadoreños por dispositivos extranjeros, principalmente por su accesibilidad, variedad y rápida innovación tecnológica.
El avance de la tecnología china en el mercado local es resultado de una década de fortalecimiento de las relaciones bilaterales y de una diversificación creciente en la oferta de dispositivos electrónicos. Teléfonos móviles, computadoras personales, tabletas, consolas de videojuegos y televisores inteligentes figuran entre los productos más demandados por los consumidores salvadoreños.
De acuerdo con el BCR, los teléfonos móviles, incluidos los smartphones, encabezaron la lista de importaciones desde China, consolidándose como el producto tecnológico más adquirido y desplazando a otras categorías tradicionales.
La tendencia al alza en la importación de dispositivos tecnológicos tuvo su punto más alto en julio de 2025, cuando las compras totales desde China alcanzaron los 364 millones de dólares, impulsadas por el dinamismo del comercio bilateral y la alta demanda del mercado interno.
En noviembre, el rubro de teléfonos inteligentes lideró las importaciones con 20.8 millones de dólares, seguido por vehículos para transporte de personas (15.3 millones) y productos laminados de hierro o acero sin alear (14.8 millones).
El crecimiento de China como proveedor ha intensificado la competencia con otras potencias económicas, especialmente con Estados Unidos, que históricamente ha sido uno de los principales socios comerciales de El Salvador.
Actualmente, China se posiciona como el segundo mayor proveedor del país, consolidando su protagonismo en sectores estratégicos como la tecnología, la movilidad y la industria manufacturera.