
La candidata derechista Keiko Fujimori se colocó a solo 6,702 votos del izquierdista Roberto Sánchez, cuando la Oficina Nacional de Procesos Electorales de Perú había contabilizado el 97,981 % de los votos de la segunda vuelta presidencial celebrada el pasado domingo.
De acuerdo con las cifras oficiales reportadas en ese corte, Sánchez mantenía una mínima ventaja con el 50,019 % de los votos, frente al 49,981 % alcanzado por Fujimori. En términos absolutos, el candidato de izquierda sumaba 9,020,803 sufragios, mientras que la aspirante derechista registraba 9,014,101 votos.
Pese al avance del conteo, el resultado definitivo aún depende de la revisión de actas observadas, impugnadas o con errores materiales. Según los datos suministrados, 1,619 actas permanecían pendientes de evaluación por parte de los organismos electorales, proceso que podría tardar varios días.
Ante la estrechez del resultado, el Jurado Nacional de Elecciones hizo un llamado a la calma a la ciudadanía y a los actores políticos, exhortándolos a esperar la culminación de las etapas previstas por la legislación electoral.
El organismo indicó que los Jurados Electorales Especiales ya atienden las actas observadas y los procedimientos correspondientes, incluyendo eventuales recuentos de votos cuando proceda conforme a la ley. Además, reafirmó su compromiso con la legalidad, la transparencia y el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas.
Roberto Sánchez pidió respetar la voluntad ciudadana y criticó las proyecciones que señalaban como probable ganadora a Fujimori. La candidata derechista, por su parte, aseguró que las actas del exterior le dan “mucho aliento”, aunque afirmó que mantendrá una postura prudente hasta conocer las cifras oficiales.
El ganador de las elecciones asumirá la Presidencia de Perú para el período 2026-2031, en un país marcado por una prolongada inestabilidad política que lo llevó a tener ocho presidentes en una década.