
El escondite final de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, revela una mezcla llamativa de vida cotidiana, creencias religiosas y señales de deterioro de salud.
Según el diario El Universal, el capo se ocultaba en una residencia dentro del exclusivo Tapalpa Country Club, en Jalisco, donde se desarrolló el operativo que terminó con su muerte.
La vivienda, construida con ladrillo, teja y madera, estaba rodeada de vegetación, lo que facilitaba el aislamiento. En su interior, la escena era aparentemente normal:
El contraste entre el entorno tranquilo y el historial violento del líder del CJNG evidencia el nivel de clandestinidad con el que operaba.

Entre los hallazgos más relevantes figura el medicamento Tationil Plus, utilizado en tratamientos relacionados con afecciones hepáticas y renales.
Este descubrimiento confirma que ‘El Mencho’ padecía insuficiencia renal, una condición que durante años circuló como rumor dentro de informes de inteligencia.
Uno de los aspectos más llamativos fue la presencia de múltiples elementos religiosos dentro de la casa. En una de las habitaciones se encontró un altar con figuras de:

Además, había un libro de oraciones dedicado a Santa Rita de Casia y un escapulario del Sagrado Corazón de Jesús.
Una carta fechada en enero de 2026 incluía un fragmento del Salmo 91, tradicionalmente asociado con protección divina ante peligros:
“La desgracia no lo alcanzará ni la plaga se acercará a su tienda…”
Este tipo de prácticas es común en algunos entornos del crimen organizado, donde se mezclan creencias religiosas con la búsqueda de protección espiritual.
El operativo que comenzó en este lugar culminó con un enfrentamiento armado que dejó un saldo significativo de víctimas: 25 militares y ocho presuntos miembros del grupo criminal.
El caso no solo marca el fin de uno de los líderes más poderosos del narcotráfico en México, sino que también expone detalles íntimos de su vida en la clandestinidad: enfermedad, rutina doméstica y una fuerte carga simbólica en lo religioso.

La escena final de ‘El Mencho’ muestra que, incluso en los niveles más altos del crimen organizado, la vida cotidiana, la vulnerabilidad física y las creencias personales siguen presentes, revelando una dimensión menos visible de estas figuras.
Fuente: Actualidad.