El Papa León XIV llama a iniciar 2026 con una paz “desarmada y desarmante” en la Jornada Mundial de la Paz

La Iglesia Católica celebra este jueves 01 de enero de 2026 la 59ª Jornada Mundial de la Paz, una festividad dedicada a la promoción de la paz universal que coincide cada año con la Solemnidad de María, Madre de Dios.

La conmemoración, instaurada como un espacio privilegiado para reflexionar sobre la Doctrina Social de la Iglesia, volvió a poner en el centro la urgencia de construir una cultura del cuidado, la fraternidad y la esperanza.

Mensaje del Papa

Durante la Santa Misa celebrada en la Basílica de San Pedro, el Santo Padre León XIV presidió la liturgia e invitó a los fieles y a toda la humanidad a comenzar el nuevo año como un tiempo de renacer, libertad y fraternidad.

En su homilía, el Pontífice subrayó que solo una paz “desarmada y confiada” es capaz de sanar las heridas de la historia y abrir caminos auténticos de reconciliación entre los pueblos.

En el primer día del año, la Basílica vaticana se convirtió nuevamente en el corazón de una súplica universal por la paz.

En un contexto mundial marcado por conflictos, divisiones e indiferencia social, el Papa exhortó a no ceder a la tentación de ignorar al prójimo y a trabajar activamente por una sociedad fundada en valores morales sólidos, la tolerancia mutua y el respeto por la dignidad humana.

Apoyándose en la antigua bendición del libro de los Números —“Que el Señor te bendiga y te proteja… y te conceda la paz”—, León XIV recordó que la liturgia presenta el inicio del año como un camino abierto, donde Dios vuelve su mirada benévola hacia la humanidad, tal como lo hizo en los orígenes de la creación.

En ese sentido, reafirmó que la Jornada Mundial de la Paz es una llamada permanente a compartir, proteger y acompañar, especialmente a los más vulnerables, para edificar comunidades donde nadie sea excluido o descartado.

Finalmente, el Papa León XIV encomendó el nuevo año a la intercesión de María, Madre de Dios, pidiendo que acompañe a la Iglesia y al mundo en el camino hacia una paz verdadera, capaz de transformar los corazones y las estructuras sociales.

Con este mensaje, la Jornada Mundial de la Paz de 2026 renovó su invitación a creer que un futuro más fraterno es posible cuando la humanidad elige el cuidado y la solidaridad como fundamentos de su convivencia.