El papa Francisco firmó este lunes el decreto que reconoce el martirio de 50 religiosos asesinados durante la Guerra Civil Española, lo que permite su futura beatificación. La información fue difundida por la Agencia EFE, que detalló que la decisión incluye a víctimas ocurridas en distintos puntos de Cataluña.
El grupo está encabezado por Estanislao Ortega García, junto a otros 48 religiosos pertenecientes al Instituto de los Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel, quienes fueron reconocidos como mártires por la Iglesia católica.
El decreto del Vaticano establece que los religiosos fueron asesinados «por odio a la fe» entre julio y noviembre de 1936, en medio de un contexto de persecución religiosa durante el conflicto civil español.
Junto a este grupo, también se reconoció el martirio del sacerdote diocesano Manuel Berenguer Clusella, igualmente víctima de los hechos registrados en ese periodo.
«Fueron asesinados “por odio a la fe” entre los meses de julio y noviembre de 1936», señala el decreto vaticano.
Con este reconocimiento de martirio, la Iglesia no requiere la comprobación de un milagro para proceder con la beatificación, lo que agiliza el proceso dentro del procedimiento canónico.
La decisión forma parte de los procesos habituales de la Santa Sede para reconocer a personas consideradas mártires, especialmente en contextos históricos de persecución religiosa como el ocurrido durante la Guerra Civil Española.
Este paso abre la puerta a que los religiosos sean oficialmente declarados beatos en una futura ceremonia.