El Papa León XIV expresó este jueves su preocupación por la falta de avances en la protección de los niños frente a distintas formas de peligro.
Durante una audiencia en el Vaticano, lamentó que en el último año no se haya registrado una mejora real en la situación de millones de menores que viven en condiciones extremas, sufren abusos o han sido desplazados de manera forzada.
El pontífice calificó de «tragedia» que los niños se vean «tan a menudo privados de cuidados y de acceso a las necesidades básicas de la vida». En su intervención, advirtió que la realidad de muchos menores pone en duda el compromiso internacional con los objetivos de desarrollo.
«Hay que preguntarse si los compromisos globales con el desarrollo sostenible se han dejado de lado cuando vemos en nuestra familia humana global que tantos niños siguen viviendo en la pobreza extrema, sufriendo abusos y siendo desplazados por la fuerza, por no mencionar que carecen de una educación adecuada y están aislados o separados de sus familias», afirmó.
León XIV hizo estas declaraciones durante un encuentro con los organizadores de la iniciativa ‘From Crisis to Care’. Allí destacó la necesidad de no bajar los brazos ante la falta de resultados visibles y agradeció los esfuerzos por buscar soluciones concretas a los problemas expuestos en la Cumbre sobre los Derechos del Niño.
«Tengan esto presente cuando surja la tentación de desanimarse debido a iniciativas fallidas, a la falta de interés de los demás o a la sensación de que la situación no mejora. Dejen que el bien que saben que están haciendo los impulse hacia adelante», expresó ante los asistentes.
En su discurso, también recordó el énfasis del Papa Francisco en el derecho de los niños a recibir el amor de un padre y una madre, así como la importancia de escuchar a los más pequeños. Señaló que su antecesor fue un ejemplo constante en esa tarea.
El Papa insistió en que la ayuda no debe fragmentarse y que es clave atender las «necesidades transversales» de los menores, que pueden quedar ocultas cuando se prioriza solo un aspecto del problema. Finalmente, llamó a trabajar con mayor coordinación para garantizar una atención equilibrada que tome en cuenta el bienestar físico, psicológico y espiritual de la infancia.