
China y EE.UU. debaten sobre cómo reavivar la inversión recíproca como parte de los preparativos para la anticipada visita a Pekín del presidente estadounidense, Donald Trump, informa este martes el diario hongkonés South China Morning Post.
Según fuentes anónimas citadas por ese rotativo, la firma de acuerdos con respecto a inversiones podría ser uno de los pocos resultados tangibles del viaje, que Washington ha anunciado entre el 31 de marzo y el 2 de abril y que China aún no ha confirmado.
Además, en los últimos días la incertidumbre en torno a la visita y a sus posibles resultados ha aumentado considerablemente tras los ataques de EE.UU. e Israel a Irán, país para el cual China es su principal socio comercial y mayor comprador de petróleo, amén de uno de sus apoyos diplomáticos más poderosos.
La información apunta a que, si bien todavía no hay pactos específicos, tanto Pekín como Washington han mostrado interés en empresas conjuntas con estructuras claras, acuerdos para licencias o modelos ‘bajos en propiedad intelectual’ que puedan resistir al escrutinio político y de los reguladores.
Una de la fuentes cita como «posible modelo» el acuerdo de 2023 entre Ford y la china CATL, mayor fabricante mundial de baterías para eléctricos, por el cual la automotriz estadounidense obtuvo la licencia para emplear tecnologías de fosfato ferruginoso de litio en su país.
En cuanto a los puntos de discordia, los emisarios de EE.UU. quisieron tratar el acceso al mercado chino, en el que las firmas extranjeras llevan años denunciando un trato desigual, mientras que Pekín pidió protección para sus inversiones ante las pérdidas y retiradas por la mayor vigilancia y los aranceles, tratando asimismo las salidas a bolsa de firmas chinas en mercados estadounidenses.
Estados Unidos ha sido tradicionalmente uno de los principales destinos para la inversión exterior china, alcanzando un pico máximo de 17.000 millones de dólares en 2016 para caer posteriormente hasta unos 6.600 millones en 2024; en total, el gigante asiático ha invertido más de 90.000 millones de dólares en la principal potencia económica global.
Mientras tanto, según cifras ofrecidas por Pekín, la inversión estadounidense empleada en China cayó un 18,5 % en 2024 hasta unos 2.700 millones de dólares.
En estas negociaciones previas a la visita de Trump, «se dio la bienvenida a la inversión china, siempre y cuando sea en sectores no sensibles», apunta una de las fuentes, que explica que, para materializarse, «sería necesario un cambio de narrativa para bajar el tono al argumento de la ‘amenaza china’ que impera en EE.UU.».
El Ministerio chino de Comercio avanzó la semana pasada la próxima celebración de una sexta ronda de negociaciones comerciales con EE.UU.; aunque todavía no se han confirmado fecha ni ubicación exactas, se espera que se produzca como antesala al viaje de Trump.
El mismo medio que publica hoy esta información indicó recientemente que esa visita podría servir para prorrogar la tregua comercial de un año que f